Una muñeca distinta a las demás

Historia de la muñeca Gisela

LA MUÑECA DISTINTA DE LAS DEMAS

“Al igual  que el mundo de Platón el País del nunca jamás existe. Más solo se puede llegar a él, a través de la mirada cristalina de un niño”.

La historia que os voy a contar, habla de un sueño que cobró realidad. Tuvo su génesis en la mente de un  adulto con alma y sueño de niña, y como todo sueño hermoso, hizo feliz a todos los que participaron en él.

Los tiempos cambian, los protagonistas también, pero los sueños prevalecen.

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Querida Carmen, mil gracias por tu rápida respuesta cuando te pedí unas
palabras dirigidas a las amigas de Gisela que nos visitan en esta página, en la que estamos poniendo mucha ilusión.

Espero que te guste el montaje que he hecho con tu  fotografia y las imagenes de Gisela, Lilly y Guni, revoloteando por tu imaginación. Lo hemos realizado con inmenso cariño hacia ti. 

Besos mil y muchas gracias.

montajemuc3b1ecasweb1Consuelo Yubero

 

 

 

 

 

 


Gisela es una muñeca

Distinta de las demás

Gisela cierra los ojos y dice papá y mamá

Así cantaban las niñas verdaderas “fans” de Gisela durante los recreos de clase o en sus paseos acompañadas de su muñeca

Cómo nace Gisela.

Corría el año 1943, Desde Puerto de la Selva localidad Gerundense, Carmen Cervera Giralt una joven exquisita y elegante de 22 años, tiene que viajar a Madrid para acompañar a su hermana en un feliz acontecimiento, el nacimiento de su hija,

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Las dos hermanas estaban centradas en el bebé, pero por casualidad una mañana Carmen se encontraba en el despacho de su cuñado cuando un jovencito, del cual  no recuerda su nombre) se presentó pidiendo trabajo y como suele ocurrir en la grandes iniciativas, un momento puntual es el que hace saltar la chispa, la referencia que presentaba el muchacho era de haber trabajado en un taller de muñecas. Sin dilación Carmen se acercó a él y le sometió a un fuerte interrogatorio, las respuestas del joven despertaron en ella el deseo de crear una muñeca y muy convencida pensó “con los conocimiento de este joven y mi determinación voy a conseguir mi propósito”. gisela1

Ante todo no quería fallar y para ello hizo lo que hoy se conoce como estudio de mercado sobre la muñeca en Madrid, visitó colegios para conocer los gustos de la niñas, contactó con artesanos escultores, sombrereros zapateros, diseñadores de ropa infantil

Todo estaba bien estudiado, demostrando que la idea podía triunfar fue como consiguió el apoyo de su  cuñado Julio Torrecasana , reputado arquitecto, que supo valorar todo el potencial de Carmen aportando todo el capital y las instalaciones necesarias..

Carmen no quería que se gestara
la carita de su muñeca sin su tutela por lo que hizo que se trasladara a su casa un escultor al que le dio unas pautas muy concretas

Quería una muñeca muy guapa sonriente y gordita, coincidiendo con el ideal estético de las niñas de la época.

Un nombre internacional

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En los años 40, tanto los nombres de las niñas como los de las muñecas solían ser muy españoles, pero ella quería para su muñeca un nombre internacinal, atractivo y pegadizo.

Un día estando en Navacerrada, junto a su familia y amigos se encontraba una niña alemana que atrajo su atención por ser muy guapa ademas esquiaba muy bien su nombre era Gisela y en ella se inspiró para dar el nombre a su recién nacida muñeca.

Un padrino para Gisela.

Carmen quería que su muñeca entrara por la puerta grande, por lo que se dirigió al despacho de Pepin Fernández, fundador y dueño de Galeriías Preciados y le expuso con entusiasmo su proyecto, la idea era recabar su apoyo, para que se involucrara y dedicara un espacio prioritario a su muñeca en los escaparates y estanterías.

El empresario vio en ella una sagaz empresaria y tras consultar a sus secretarias, cosa habitual en el, ya que siempre hacia participe de sus iniciativas a sus trabajadores mas cercanos, con una sonrisa aprobó la idea.

Tan seguro estaba del proyecto que accedió a ser el padrino de Gisela.

Y Galerías Preciados siempre dedicó un espacio prioritario a la muñeca de Carmen Cervera.

La casa de Gisela, era un chalet situado en la calle Balbina Valverde nº 19 de Madrid, con la denominación de INDUSTRIAS PRISMA

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Las primeras operarias fueron niñas de catorce años procedentes de un colegio de huérfanas que buscaban empleo. Así lo contaba Gisela en una entrevista ficticia que la hicieron por la radio en la que decía” mis primeras amigas fueron seis niñas procedentes de un colegio de huérfanas que vivían con monjitas .

Carmen recuerda con mucho afecto y ternura  a estas niñas que pronto serian mas de treinta

Trabajaban con mucho entusiasmo dirigidas por Carmen y Angelita Acosta que coordinaba la labor de los artesanos y la de las niñas.g3

Los artesanos fabricaban las cabezas,el proceso consistia en rellenar un molde de un pasta densa semejante a la porcelana, antes de que ésta pasta se secase se hacian los orificios para los ojos y se marcaba en inciso en la parte posterior del cuello su nombre Gisela después cuando secaba se vaciaban las orbitas se lijaba y se pulia

En éste punto es donde las jóvenes colaboradoras, que diligentes trabajaban mientras  escuchaban la radio, canturreaban ó charlaban animadamente.

Después de pulida y dado su color bronceado, la pintaban las cejas, que parecen inspiradas en la mismísima Marlene Dietrch. Le aplicaban su colorete, le implantaban sus dientes, una peculiaridad que se da en Gisela es que unos modelos tiene tres dientes y en otos cuatro, lo cual no marca época ya que se los combinaban en las mismas partidas de forma aleatoria,

Hay que destacar que los primeros modelos tienen una tonalidad muy morenita y no van marcadas.

Pronto el rostro de Gisela tomó una tonalidad mas anaranjada, y en la nuca lleva marcado en inciso su nombre gisela9.jpg9

El cuerpo se realizó en cartón piedra por artesanos de pequeños talleres familiares, al llegar a la fábrica se les daba el acabado se pintaba al duco y se les implantaba el sistema cilíndrico de voz por tal razón decía la canción que Gisela cierra los ojos y dice papa y mama.

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Los ojos de cristal de color azul y color miel, con pestañas y sistema durmiente de plomada, eran traídos de Barcelona.

Las pelucas de Gisela son de mohair y de cabello natural, con el peinado siguiendo la moda de los años cuarenta de rizos y el bucle en el flequillo, en ocasiones como es muy coqueta, según el modelo de ropa que lleva cambia el estilismo del peinado, a veces melena otras en trenzas. pelo corto…

 Gisela con cabello natural

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 Giselas con cabello de mohair.

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Gisela primera época cabello natural ojo de cristal color miel, no va marcada en la nuca

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Gisela de primera época no va marcada- cabello natural -ojo de cristal – color miel

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Gisela segunda época- cabello natural -marcada en la nuca- ojo de cristal color azul

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Gisela  de cabello de mohair ojo de cristal color azul

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Verificado todo cuidadosamente por la propia Carmen,

Ya terminado el proceso de construcción de la muñeca, era metida en una alegre caja con referencia, en cuya tapa  con alegres letras bien grandes se leía:

“GISELA”. giselaycaja

Durante todo el proceso, Carmen de manera meticulosa supervisaba personalmente cada uno de los pasos. Luego de terminadas, revisaba minuciosamente cada una de ellas antes de dar su visto bueno para que salieran a las tiendas de todo España. Es lo que hoy en día pudiéramos llamar un excelente “control de calidad”.

“No hay imperio que valga el que por él se rompa la muñeca de una niña” – Fernando Pessoa.

Parece que esta máxima hubiera servido de paradigma y ejemplo a Carmen, en lo que a la construcción y producción de sus muñecas se refiere. Tal era el cuidado, tal la ternura y el detalle con que se prodigaba en cada una de sus “niñas”. Tanto es así, que del diseño de sus ropitas se encargaba ella personalmente y de su confección, muchas madres de familia en todo Madrid.

Los viernes eran días de cita memorables: se recibían los patrones y telas y entregaban a su vez los trajecitos ya confeccionados, que traían perfectamente terminados y primorosamente planchados.

Al evocar esos días, una sonrisa nostálgica se refleja en el rostro de Carmen, al recordar aquellas mujeres, jóvenes llenas de gracia y casticismo, que dirigiéndose a ella, decían:

“Señorita, ¡que gracia tiene ese vestido, que ocurrencias mas originales tiene Usted, tengo que  hacele uno igualito para mi niña!gisela11

Mientras otra reclamaba: ¡deme más costura, que tengo en mente comprarme un mantón de Manila para la feria de San Isidro!.

O bien: ¡anda que tiene Usted mucha gracia e imaginación para hacer los figurines, pero no me diga Usted la maña que yo me doy para  la costura y lo rematadito que me ha quedado este abriguito, no le falta un detalle, ya quisieran muchas niñas del barrio de Salamanca llevar este abriguito con este paño y tan forradito!.

Eran diálogos cordiales e inocentes, llenos de gracia, candor y respeto. Gisela fue creciendo en gracia y galanura y un buen día, Carmen quería adornar su cabecita con un bonito sombrero a juego con su vestido. La respuesta no se hizo esperar:

!Señorita Carmen, tengo una amiga que es sombrerera y tiene unas manos como de ángel. Trabaja para las señoras del barrio de Salamanca y hace sombreros para las niñas en todas las formas: fieltro, paja fina, organdí con encañonados o de ganchillo, por que a ella no se le pone nada por delante!.gi2

Así de esta manera, poquito a poco, casi todo Madrid empezó a tener que ver con su muñeca Gisela, ya que sus sombreros, zapatos y calcetines los fabricaban en pequeños talleres familiares repartidos por toda la ciudad.

Gisela pues, fue el fruto del trabajo colectivo, mancomunado, tierno y laborioso de múltiples hogares Madrileños, que le imprimieron ese carisma y casticismo que hicieron de ella una muñeca única y diferente de cuantas se fabricaban en su tiempo.

Pero cuando la calidad del trabajo lo demandaba, caso de los baúles, eran encargados a las mas prestigiosas casas maleteras de Madrid. Chapados en madera, forrados en lona en su parte exterior y papel en su interior, de cantoneras metálicas, para que las niñas pudieran jugar tranquilamente sin temor a lastimarse. Tenían también dos cajoncitos con tiradores de piel, donde las pequeñas podían guardar los múltiples accesorios de su muñeca: calzadores, bolsos, patines, zapatitos, misales, velos, raquetas de tenis, guantes, paraguas, en fin, tantas cosas bonitas  y divertidas que completaban ese mundo de ensueño de Gisela.

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gisela12Y no solo Madrid tuvo que ver con Gisela, desde la Ciudad Condal se elaboraron amorosamente algunos de estos accesorios, las gafas con sus fundas, los peines y peinetas de carey, los calzadores, los álbumes de fotos, con los que Gisela, toda refinada y elegante, salía dispuesta a encontrar amiguitas de juegos, siempre desde los mejores escaparates de las ciudades españolas, donde las chicas pegaban sus naricitas, suspirando ansiosas por tenerla y acunarla.

gisela111Desde  siempre, Gisela fue aceptada por las madres y las niñas  como su nueva amiga, pero mas adelante, Gisela traspondría las fronteras patrias para hacerse amiga de las niñas de Portugal, Suecia, Estados Unidos y Cuba.

Gisela fue, sin duda, un símbolo de ilusión y esperanza en una de las épocas mas duras e ingratas de la historia de España. Además fue el modelo en el que otros fabricantes se fijaron para crear otras muñecas. En definitiva, Gisela dejó huella imborrable en las mentes de españoles y españolas que a finales de los cincuenta, habían superado la empinada y difícil cuesta de los años de la postguerra.

Pero la mente creativa de Carmen Cervera no paraba de ingeniar nuevos artilugios que permitieran a Gisela salir de los escaparates de las tiendas a las habitaciones de las niñas de España y el mundo. Fue así como ideó la participación de su muñeca en actos benéficos, algo hasta entonces absolutamente novedoso, y de esta manera relacionó a Gisela con lo mas granado de la sociedad española, por medio de fiestas, que fueron sonados acontecimientos sociales.

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nEn los hermosos jardines del palacio de la Bolsa Madrileña, las niñas de la alta sociedad, desfilaban con sus impecables vestidos de organdí, seda y raso, adornadas con grandes lazadas en sus cinturas, llevando orgullosas en sus brazos a su querida Gisela.

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dsc00152Entre ellas, se encontraban Carmen, Mariola Martínez Bordiú y sus primas, que por entonces solo contaban con dos o tres añitos, y cual modelos de pasarela, causaban muy grata impresión entre los asistentes. Todo esto producía gran complacencia a las niñas, manifestado por sus tiernas, alegres y espontáneas sonrisas, rememora Carmen.

Todos estos desfiles se realizaban con carácter benéfico, unas veces a favor de los niños huérfanos, otra a favor de los ancianos. En fin, Gisela y sus amigas dieron muestras claras de gran solidaridad y colaboraron gustosas en la realización de estos nobles eventos.

Todo esto contribuyó al progreso constante del fenómeno Gisela y cada vez fue mas querida, conocida y apetecida por las niñas, y no solo ellas,
sus madres también sintieron la   tierna llamada  de los años de la infancia y el reclamo de la encantadora  muñeca. Y eran ellas, en resumidas cuentas, las que en última instancia se encargaban de comprarla, cosa nada fácil, dado lo elevado de su precio: las primeras que salieron al mercado costaron 107 ptas., y acordaos que un obrero de ese tiempo no alcanzaba las 150 ptas. Mensuales.

No solo la muñeca tenia un precio elevado, todos sus complementos, ropa interior, zapatos y demás accesorios, costaban lo mismo que los que una niña bien lucía en sus mejores galas.

Nunca estuvo ajena nuestra Gisela al caprichoso vaivén de la moda con el cambio de estaciones: En los más crudos inviernos, lucía un esplendoroso y cuidado vestuario, acompañado de los mejores abrigos en pieles de zorro, conejo y visón.

Como buena montañista, subía a las estaciones invernales, primorosamente ataviada como la más profesional de las esquiadoras. En verano, practicaba sus deportes favoritos, patinar, jugar al tenis, en fin, siempre alegre y juvenil como paradigma y ejemplo de las niñas de su época.

Todo en ella revelaba el cuidado con que Carmen mimaba a su querida muñeca. Nada faltó, todo era meticulosamente preparado: que sus botas negras y sus zapatos de piel, que sus collares de cristal, sus delantales para la costura bordados a mano, que sus impermeables o sus botas katiuskas, sin faltar naturalmente su cuidada ropa interior o sus guantes de lana.

Se llenó de sentimiento patriótico y representó a todas las provincias Españolas, vistiendo orgullosa sus flamantes trajes regionales, llena de humana solidaridad, se vistió su uniforme de enfermera de la Cruz Roja,
y como niña aplicada que era se vistió su uniforme del colegio de las Irlandesas. Ya muy cansada, después de tanto trajín, se iba a la cama con su pijama de rayón, no sin antes rezar sus oraciones.

feriaNo fue ajena a nuestras fiestas y tradiciones. En el año de 1.948 Gisela tuvo el honor de ser “fallera mayor” en Valencia, donde Carmen recibió el cariño de todos sus habitantes. Carmen recuerda aquellos días como  un sueño hecho realidad en su muñeca.

La personalidad avasallante de Gisela penetró en actividades y negocios que poco o nada tenían que ver con las muñecas, algunos de ellos acudían a Carmen para que adornara con Gisela y sus amigas sus tiendas y escaparates, tal fue el caso de la agencia de viajes Meliá en toda España, donde prepararon una escena de la verbena de la Paloma, en la que Gisela se marcaba un chotis. O bien, Gisela preparando diligente la salida para vacaciones.

Fue tal la originalidad y belleza de los montajes y el carisma que reflejaba la muñeca, que estos escaparates resultaron premiados. Fueron igualmente premiados escaparates de Valladolid con una escena de un baile de disfraces, Mallorca, con una habitación de estilo Mallorquín, habitada por Gisela y sus amigas, así como en Granada, Zaragoza y toda España.

Ya por esos días el fenómeno Gisela estaba completamente consolidado en toda España y la muñeca gozaba del beneplácito de todas las madres y de las preferencias de todas las niñas del país, por lo que Carmen, siempre visionaria y creativa, consideró el momento de salir de nuestras fronteras y presentar a su Gisela a la niñez internacional.

Y así fue, nuestra protagonista asistió a las ferias de muestras de la Habana, Estocolmo, Nueva York, Portugal y Panamá, lugares donde se empezaron a abrir tiendas con total y rotundo éxito, destacando en especial las ferias de Estocolmo y Portugal. En Nueva York la presentación se realizó en el Hotel Warlof Astoria en el año de 1.952 y continuó su viaje por Dallas, Washington y Canadá.

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Pero volvamos a España, Gisela había penetrado de tal manera en el corazón de las niñas y en general en la mentalidad de la sociedad, que no era extraño, que hasta los muchachos, para captar la atención de las jovencitas, al pasar por su lado, les decían: “pareces una Gisela”. Con esta tierna frase le estaba lanzando un piropo de categoría, piropo que la niña recogía con comedimiento exterior, como mandaban las estrictas normas morales de la época, pero con gran alborozo interno. Este tipo de piropos resultó de lo más castizo y en la más pura tradición Española.

La inquieta mente de Carmen Cervera no se daba reposo, a los desfiles y actos benéficos se sucedieron otras actividades en las que participaban Gisela y sus amigas. En el teatro Fontalba de la calle Alcalá, los Domingos por la tarde se representaban obras infantiles en las que intervenía nuestra simpática muñeca, y con el boleto de entrada se rifaba una muñeca, por lo que durante toda la representación, las niñas vibraban de expectación esperando ansiosas el momento de la caiga del telón, con la esperanza de que el número premiado coincidiera con el de su boleto de entrada.

Pero de todas estas actividades, la mas renombrada en torno a Gisela, sucedía el Domingo siguiente al día de Reyes: las niñas para esa fecha, acudían muy arregladas y peripuestas al Teatro Fontalba, protegidas contra el frío invernal con hermosos y cálidos abriguitos, sombreros en sus cabecitas, y en sus brazos, orgullosas acunaban su Gisela.

Era una fecha muy especial, día de regalo de Reyes, por lo que cada una de las niñas presentes recibía algún obsequio de manos de su querida muñeca. Al finalizar, que no podía ser de otro modo, todas las niñas al unísono, coreaban la canción de Gisela, mientras levantaban en alto sus muñecas. Todavía hoy recordamos con nostalgia la ternura y candor de aquellos lindos versos:

CANCION DE GISELA

Narrador:

Había una niñarticulo

Más bonita que un lucero,

Con un corazón tan grande

Que no cabía en su pecho.

Todo el mundo la mimaba

Por su bondad y talento

Y juguetes repartía

Con todos los niños buenos.

Por eso, cuando dormía,

Los angelitos del cielo

Alrededor de su cama

Velaban sus dulces sueños.

Niña:

¿Qué soñaba la niña?gisela-guapa

Narrador:

Déjame acabar el cuento.

Soñaba con la muñeca,

Que es de todos conocida.

Niña:

¿Con Gisela?

Narrador:

Con Gisela,

El regalo más selecto,

El encanto de las niñas,

La alegría de los viejos.

Canción:

Gisela es una muñeca,

Distinta de las demás,

Gisela cierra los ojos

Y dice papá y mamá.

Gisela es la bomba hoy día

Su vestuario es ideal.

Gisela viene del cielo

Y es una preciosidad.

Y al ver a Gisela que vale un tesoro

Ya todas las niñas repiten en coro:

Que me van a regalar,

Matarile, rile, rile.

Que me van a regalar,

Matarile, rile, ra,

Una muñeca Gisela,

Una muñeca Gisela,

Que es una preciosodad

 DISCO CON LA CANCIÓN DE LA MUÑECA GISELA 

http://www.fonotecaderadio.com/html/gisela.html

 NODO DE LA FABRICACIÓN DE LA MUÑECA GISELA 

http://www.rtve.es/filmoteca/nodo/not-314/1469429 

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Que divertida y cálida resultaba aquella fría tarde de invierno. Con cuanta ilusión esperaban las niñas de Madrid esos momentos, fugaces y preciosos, para dar rienda suelta a sus sueños infantiles.

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¡QUE GRATOS RECUERDOS!

Pero eran muchos y muy diversos los motivos que encontraban los niños para reunirse. Uno de ellos, el fin de curso, era ocasión de fiesta y reunión en los teatros, allí nuevamente aprovechaban las niñas para homenajear y mostrar orgullosas sus vestidos de organdí o de batista suiza, todas bien peinadas y llenas de adornos, sin que faltaran los lazos en el pelo. Al finalizar la representación, las niñas al unísono gritaban: ¡Gisela! Mientras alzaban orgullosas en alto sus muñecas.

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No es de extrañar, por tanto, que ante tanta exhibición de coquetería, entre esta y otras muñecas de España, se manifestaran envidias, rivalidades y preferencias. Hubo en muchos hogares Españoles hermanas que defendían con vehemencia a muñecas distintas y si, algunas protegían orgullosas a Gisela y sus hermanitos Guny y Lily, otras se declaraban partidarias irrestrictas de Mariquita Pérez y Juanín, por ejemplo.

En los recreos del cole, en parque y jardines se llegaban a organizar verdaderas tertulias en las que las chiquillas opinaban sobre las cualidades de cada una de sus muñecas. Hoy se recuerda con cierta nostalgia y simpatía el pique que existía entre las niñas de estos bandos. En cualquier caso estas muñecas, y Gisela la primera, dejaron un hueco imperecedero en el corazón de las niñas que aún y a pesar de los años transcurridos, permanece vivo en la memoria de cada una de ellas.

Ante la extraordinaria aceptación de todos los actos en los que su creadora hizo aparecer a Gisela y haciendo una vez más gala de su inmensa capacidad creativa, Carmen decide editar una revista117 con el nombre de “Gisela la revista de las niñas, ilustrada por Araceli Casajus, en ella acerca más aún el entorno de su muñeca al ávido publico infantil femenino.

Por estos años, el correo era la forma más común de comunicación, vehículo que Carmen,  tomo de inmediato para su empresa, como manera de participación más ágil y sobre todo, mas personal y confidencial entre Gisela y las niñas Madrileñas.

Ella quería que Gisela fuera partícipe de las confidencias, aventuras y vivencias de las niñas de España. Esta audaz empresaria volvió a adelantarse a su tiempo, creando lo que más tarde seria llamado “club de fans”. De esta manera, las propietarias y amigas de su muñeca podían contactar con ella, gracias a una sección, desde la que la propia muñeca contestaba cada una de las inquietudes de sus admiradoras.

Desde esa misma página, Gisela felicitaba por pascuas a las niñas y les deseaba una feliz Epifanía de esta tierna manera: Gisela estaría en vuestros hogares, siempre risueña, alegre y bonita, haciendo compañía a todas las niñas, para que se enorgullezcan de tener por compañera a Gisela, “el encanto de las niñas, la alegría de los viejos”. Esta acertada operación de marketing, era rematada con los siguientes versos:

Pues Señor, era una niña

Más bonita que un lucero;

Sus juguetes repartía

Con todos los niños buenos…..

Las niñas enviaban a Gisela dibujos, preguntas, sugerencias, cuentos y acertijos, todos llenos de esa ternura y encanto que la inocencia imprime. De estos comunicados, uno de ellos quedó grabado en su recuerdo de manera imborrable: “recibimos una carta de una niña ciega, en la que nos pedía que fuésemos a su Colegio, para que ella y sus compañeritas pudieran conocer a Gisela palpando su carita.

De todos los momentos amables y gratos en la historia de Gisela, este sería el recuerdo que mayor carga emotiva traería a Carmen, ver la avidez de esas manitas, palpando curiosas y tiernas para “conocer” aquella linda muñeca de quién tanto habían oído hablar en la radio.

En estas cuitas andaba nuestra empresaria, y consciente como era, que eran los padres los que decidían y eran responsables de comprar a sus niñas la muñeca, decidió de manera inteligente, que allí donde hubiera un acontecimiento de carácter social relevante, allí debería estar presente su muñeca.

Por eso cuando llegó la temporada de la ópera, allí estaba Gisela vestida y lista para tal evento, y en mitad del espectáculo, entre complacidos y asombrados, los asistentes escuchaban los reclamos publicitarios de Gisela.

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En 1.945, el teatro Albeniz de Madrid compartía protagonismo con los mas afamados actores y actrices del momento y era el centro social por excelencia de la sociedad Madrileña. Allí también, en los descansos e intermedios se escuchaba la canción de Gisela. En definitiva, Gisela se metió de un todo y por todo en la vida social Española de la época, fue un fenómeno comercial y social que la hizo ser querida, aceptada y conocida en todos los rincones de nuestro territorio.

Eran años donde la radio jugaba un papel muy importante en la vida nacional. Los sueños infantiles se llenaron de estrellas que llenaron de ilusión las lluviosas tardes de Otoño.

A todo ello estaba atenta la genial vena empresarial de Carmen Cervera, quién encontró en la radio el camino expedito para el rotundo y total éxito de Gisela, y con una hábil estratagema supo ganarse el favor y cariño de todas las niñas Españolas.

Y fue a través de las ondas radiales como nuestra Gisela se dirigía a las niñas, como si de una de ellas se tratara. En su programa “Gisela y su hada madrina”, fue escuchada en todos los hogares Madrileños a través de radio Madrid y radio España.

La chiquillería expectante se reunía se reunía ansiosa alrededor de los receptores de radio para escuchar llenos de fascinación los programas que se emitían todos los Jueves a las 21:00 horas. En ellos, nuestra Gisela junto a su hada madrina, contestaba a las preguntas que le hacían las niñas, cantaba canciones y al finalizar, las niñas que participaban en el programa, recibían un obsequio, que consistía en complementos para el vestuario de la muñeca.

En aquel tiempo, por Reyes, la costumbre imponía que los niños recibieran un solo regalo aquella noche de ilusión infantil. Era pues la ocasión esperada por muchas de ellas para soñar con tener entre sus brazos a la linda muñequilla. Sin embargo, Gisela en razón de alto precio, no estaba al alcance de todos los padres y no todas podían hacer realidad este tierno sueño.

Hoy, ya mujeres hechas y derechas, dicen algunas no sin cierta nostalgia, como por esos días, no comprendían que a pesar de su buen comportamiento y de los ingentes esfuerzos para obtener las mejores calificaciones en el colegio, los Reyes eran sordos a sus ruegos e ilusiones. Además sufrían una gran decepción al ver que otras niñas, que no se habían esforzado ni mucho menos lo que ellas, si que las recibían.

Con el paso de los años, algunas de esas niñas, hoy mujeres adultas, se han reencontrado con su muñeca, y han podido darse el lujo, que de niñas sus padres no pudieron darles, han comprado su querida Gisela.

Otra, delante de una exposición que actualmente recorre España, recuerda nostálgica: “Gisela fue mi primer pecado de envidia, no te tuve a pesar de los pesares y hoy me siento feliz de estar contigo después de tantos años”, o, “Te he visto otra vez, como cuando era niña, en tus escaparates, pero no he podido tenerte de nuevo”, es la reflexiónMTFCE054058_R de otra nostálgica admiradora.

Y es que a pesar de que las niñas se arremolinaban ansiosas al frente de sus escaparates, la gran mayoría de aquel tiempo se tenían que conformar con las famosas “peponas” o con las muñecas de trapo, que con inmenso amor eran elaboradas por Madres y Abuelas para la noche de Reyes.

Los Españoles seguían subiendo la difícil cuesta de los cincuenta, la economía Española iba recuperándose de forma paulatina. Los escaparates se veían más y mejor surtidos y el carácter de los Españoles retomaban su habitual jovialidad y alegría. El resurgimiento de la economía después de la guerra civil, permitiría el levantamiento paulatino del estricto racionamiento al que se habían visto sometidos.

Se veían venir mejores días, el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la readmisión de España en el conjunto de las Naciones. Vinieron los trenes Talgo, la Vespa, el coche huevo. Juan Ramón Jiménez recibiría el premio Nobel de Literatura y aparecerían los primeros Seat 600.

Ante este resurgir económico del pueblo Español y viendo Carmen que el negocio de su Gisela marchaba mejor que nunca, y con ese espíritu emprendedor característico, decidió que ese año, 1.951, sería el año ideal para el nacimiento de un hermanito de Gisela.

Aprovechando para ello del éxito obtenido por su revista y por los programas de radio, lanzó la noticia del magno acontecimiento, y a su paso pidió a las niñas que colaboraran en la búsqueda del nombre.

GISELA_34_copiarLa respuesta de las niñas no se hizo esperar: a la redacción de la revista llegaron miles de cartas con los nombres propuestos por las niñas. De la multitud de nombres, sería elegido el de Guni y la niña que lo propuso fue premiada con una muñeca y la no despreciable suma de 1.000 ptas.

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 Guni el hermano de Gidela y Lilí

El genio creador y empresarial de Carmen estuvo nuevamente acertado. Guni fue recibido con buenos ojos y grata aceptación por las niñas de la época. Se fabricó de los mismos materiales que su hermana y con un parecido extraordinario en sus rasgos, lo que le delataba rápidamente como el hermano menor de Gisela.

Sus ojos de cristal, y su pelo de mohair para la peluca de pelo natural y cabello humano para la de pelo liso, representaba a un niño de unos 8 meses, sanote y muy alegre, ¡ todo un primor!.

Fue muy solicitado en las misivas de los niños para los Reyes magos. A pesar de todo, era muy difícil, como en efecto lo fue, que tuviera el mismo éxito que su hermana, por lo que desde el punto de vista del coleccionismo, es una pieza difícil de encontrar.

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La moda seguía evolucionando y Gisela hubo de acomodarse a ella. A mediados de los cincuenta, los conceptos estéticos que se imponían, pedían siluetas mas esbeltas, por lo que Gisela sufrió algunas modificaciones, se estilizó su figura, su mirada pasó a ser de acrílico, modificaciones estas que fueron sin duda del agrado de sus seguidoras.

 

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Entre los Españoles de esta década, el cine estaba despertando una creciente popularidad, y una de las películas de l momento y de mayor éxito fue “Lily”, protagonizada por la bella actriz Leslie Carol.

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Este filme proyectado en 1.952, sirvió de fuente de inspiración a Carmen Cervera para su nueva creación, que semejante a la actriz, sería guapa y delgada y recibiría como ella el nombre de Lily. Gisela sería la encargada de presentarla en su revista a sus amigas, contándoles como se le había ocurrido a su “Madre” el nombre de su hermanita, viendo la película.

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Lily se fabricaría con los mismos materiales que sus hermanos y como ellos, llevaría igualmente grabado su nombre en inciso en la parte posterior del cuello. Resultó ser una muñeca de expresión muy dulce, querida y deseada por las niñas, llegando a multitud de hogares tan guapa y esbelta, su cintura iba articulada y le permitía cierta movilidad.

Triunfó estrepitosamente en la feria de muestras de Barcelona, donde para su presentación se eligió una escena en la que Lily, vestida de camarera, llega del pueblo y se dirige a conversar con el guiñol. Niñas y mayores asistieron entusiasmadas y disfrutaron de lo lindo con este evento.

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Lily llegó a ser un acierto empresarial, uno mas en la larga lista de aciertos de Carmen Cervera, ya por haber representado a una actriz de éxito o por el meticuloso cuidado que se tuvo en su creación. Y no es para menos, es que Lily, con sus variadas pelucas de pelo natural y sus vaporosos y variados vestidos, supo ganarse el favor y cariño de las pequeñas, para las que fue creada y supuso para ellas una gran ilusión.

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Y Gisela, nuestra querida muñeca protagonista y sus hermanos compartieron escenarios y popularidad con los grandes del cine, gracias al genio creativo y empresarial de Carmen Cervera.

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Y el tiempo continuaba su paso inexorable. Y con él, cambios importantes en conceptos, técnicas y materiales.

Después de más de quince años de éxito rotundo en los mercados y preferencias infantiles, de ser mecida y acunada por miles de niñas en el mundo, de sembrar sonrisas e ilusiones por doquier, llegó ese 17 de Enero de 1.961, fecha de aciago recuerdo para Carmen Servera y su inseparable encargada, Angelita Acosta.

Gisela, Guni y Lily no pudieron soportar la desleal competencia que representaba el plástico, el poliestireno, el polietileno y el polivinilo y sus cadenas de montaje industrial.

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unnamed_1Fue un duro y certero golpe a la mimada técnica artesanal con que se fabricaban a Gisela y sus Amigas. Y no solo eso, los conceptos estéticos y de moda, sufrieron importantes cambios y transformaciones, tanto las Mamás como las niñas, empezaron a inclinarse por esta nueva generación de muñequillas de finos acabados casi indestructibles, a quienes podían peinar, lavar y bañar sin temor a deteriorarlas o romperlas.

Carmen no quiso incorporar estas nuevas tecnologías a sus muñecas, por chocar con los conceptos estéticos y éticos que siempre practicó, prefirió que todas las niñas del mundo recordaran a Gisela, Guni y Lily tal y como ella las había creado, llenas de ese tierno calor humano que en todo el proceso de fabricación estaba presente y hacía de sus muñequitas, como un ser vivo, lleno de amor, fantasía e ilusión.

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IMG_2115¡Y colorín colorado, la historia de  Gisela ha terminado!

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Un juguete de ensueño para tiempos de escasez…

Mariquita Pérez nació en San Sebastian en 1938 por obra de Leonor Coello que se inspiró en su hija de dos años y con la colaboración de Pilar Luca de Tena. Tuvo unos padrinos de bautizo del renombre del maestro Jacinto Guerrero, el filósofo Eugenio D’ors, el escritor Victor de la Serna, o el director y actor Luis Escobar. Y de una fábrica de la localidad levantina de Onil, mil mariquitas salieron a recorrer la España de la posguerra. Surgió así la muñeca que se viste de verdad, el juguete preferido de las pequeñas españolas desde los años cuarenta hasta principios de los setenta.

Junto a su hermano Juanín protagonizó cuentos, hizo publicidad, apareció en programas de radio e incluso en una obra de teatro. Se vendió por todo el mundo y compitió con otras muñecas como Gisela o Cayetana.

Hoy Mariquita Pérez es una parte de la histora de la vida cotidiana de españa y se ha convertido en una pieza buscada y codiciada por los coleccionistas.

Las mas afortunadas pudieron gozar de más de una muñeca, ya que cada mariquita costaba cien pesetas, el sueldo base de un obrero de la época, mientras que una muñeca pepona costaba un duro, que era a lo que podian acceder la gran mayoría de las niñas de la época.

Mariquita Pérez fue creada con la intencion de que tuviese una “personalidad y biografía” Representó la personalidad a la que aspiraban las niñas de la época y enriqueció su biografía con la historia de su país.

Muñeca clásica antigua

 

Marisol Valverde De Carlos,

coleccionista de muñecas antiguas

Introducción

Queridas amigas y amigos de Mariquita Pérez y con los que comparto la afición por las muñecas antiguas de colección. Estas muñecas que, pasada ya una vida, quedaron relegadas al olvido, y después de ser las compañeras de juegos y confidentes de alegrías y penas de alguna niña, pasaron largos años en el fondo de un armario o de un viejo baul.

Nosotros, los coleccionistas de muñecas antiguas, las rescatámos de esa larga noche, y con el cariño que ponemos en ellas, les devolvemos a la “vida” arreglándolas y restituyéndoles, cuando es necesario, sus vestidos, pelucas, elásticos y demás elementos perdidos. De esta forma conseguimos que la muñeca vuelva a sonreir, y posiblemente la que en otro tiempo fuera su dueña y amiga también sonreirá desde allá donde se encuentre.

Os aconsejo que cultivéis vuestra afición, pues conciendo bien a estos “quasi-seres” sabréis respertarlas sin añadir en ellas nada que pueda desvirtuarlas.

Todo arreglo debe de estar sujeto a lo justo e imprescindible y toda restitución debe de ser de acuerdo con la época, fabricante o creador, y módelo, para que conserve su “dignidad” e identidad y también nosotros, tal y como lo hiciera aquella persona que ni siquiera conocimos, podamos disfrutarla y dejemos tras nosotros un legado cutural con el que generaciones futuras puedan también disfrutar y aprender de épocas pasadas.

Una muñeca antigua es un testigo mudo de una época, de la forma de vida de una sociedad, en fin, de una cultura. Si aprendemos a leer en ellas, o a “escucharlas” seguro que veremos en este objeto de colección algo próximo y que a la vez nos transporta a otra época, la suya, lo que a nuestros ojos resulta fascinante.

Quiero en mi presentación contaros brevemente el por qué de esta afición tan fuerte y que al mismo tiempo de producirme el placer de poder contemplar un objeto hermoso, me emociona y conmueve.

En la primera pantalla vereís una serie de fotos y una muñeca. La muñeca en sí misma no es una pieza de alto valor material. Se trata de una muñeca tipo Mochtmann de 1865 (fecha de la foto). Buscándola en las fotos vereís que una niña la sostiene en sus brazos, ella es mi abuela paterna. Esa muñeca la pusieron en mis manos el día de mi primera comunión en el año 1950. Desgraciadamente la rompí, por lo que está restaurada, y durante muchos años estuvo guardada y no la volví a ver.

Crecí entre mis tías por parte paterna y materna, ya que vivían en casa de mis padres, todas ellas nacidas en el siglo diecinueve, incluso mi madre, la más joven de ellas, nacida en 1899. Al ser la única niña entre cinco hermanos, conviví mucho con ellas, y además de los cuentos que me narraban, me resultaban especialmente atractivas todas las vivencias que ellas me relataban de aquel final del siglo XIX. Sus juegos, y especialmente las muñecas, despertaban toda mi imaginación y soñaba con haber podido también vivir en aquella época ya que entonces me parecía mucho más fascinante que la mía.

Años mas tarde y después de que mis cuatro hijas crecierán y mi madre falleciera ya de avanzada a edad, volví a pensar mirando a la antigua muñeca de mi abuela en las otras muñecas del XIX y de las que yo no conocía practicamente nada, salvo que existieron. A partir de entonces comenzó la búsqueda, y con cada muñeca que conseguía venían también las ganas de aprender e investigar. Cuantos más conocimientos se van adquierndo más se disfruta de estos objetos de colección que llegan a ser tan entrañables por todo lo que nos transmiten.

Mis conocimientos sobre la muñeca antigua de colección están principalmente centrados en la muñeca y BÉBÉ francés de la segunda mitad del XIX y en el BÉBÉ de carácter, tanto alemán como francés, de las dos primeras décadas del XX. Además del BÉBÉ francés de porcelana, me atraen también especialmente las muñecas de moda o “Parisiennes” del periodo de 1865 a 1880; los primeros BÉBÉS de papel maché recubiertos de cera y que fueron fabricados a partir de 1855; los de cera de esa misma época y fabricados en Inglaterra principalmente por Pierotti y por Montanari, fabricantes de origen italiano allí afincados; y las muñecas tipo “Parian” del periodo 1865 a 1875-80, con un biscuit tan claro que le encontraban una cierta apariencia al marmol de Parós (de ahí su nombre).

Por qué soy amiga de Mariquita Pérez? Pués porque la muñeca de las décadas de los 40 y de los 50 del siglo pasado fue la de mi niñez, y porque tengo el privilegio de ser amiga de Chelo Yubero y Javier Conde, los más importantes coleccionistas y los mejores conocedores de la muñeca española. Junto a ellos he aprendido a conocerla y por lo tanto a saber valorarla. Para poder disfrutar tanto de la muñeca antigua como de la muñeca española contemporanea, hay que saber situar a unas y otras en su propia época y jamás establecer una comparación. Todas ellas nos transmiten la cultura y forma de vida de una época, la suya. Dejemos pués que nos “hablen”.

Modo de idenfificar una muñeca antigua

1. Buscar si tiene marcas en la nuca y/o cifras:

En la muñeca francesa del XIX la cifra corresponde a la talla. Como excepción el BÉBÉ JUMEAU de carácter que está también marcado con el número de molde.

En las muñecas de fabricación alemana figurán los siguientes datos: número de talla, número de molde y anagrama o siglas de la marca.

Las marcas en la nuca habitualmente están realizadas en inciso. También existe la marca con tampón como el conocido ejemplo del tampón rojo del BÉBÉ JUMEAU a partir de 1890.

2. Comprobar a la vez si el cuerpo está marcado:

Las marcas del cuerpo suelen encontrarse en la espalda, zona lumbar, en el costado en el caso del BÉBÉ Steiner, o bajo el tronco en el caso del BÉBÉ SCHMITT ET FILS.

Elementos a comprobar al interesarse por una muñeca

  1. La cabeza y el cuerpo deben corresponder al mismo fabricante y época (existen en el mercado muñecas manipuladas y ensambladas anárquicamente).
  2. Verificar el estado de la porcelana, preferiblemente al trasluz, iluminando el interior de la cabeza con una lámpara o linterna. Hay que tener encuenta que el más ligero pelo o fisura la devaluan en un 50%.
  3. Revisar que elementos conserva de origen o han sido restituidos: peluca, ropa, zapatos, etc. Una muñeca o BÉBÉ con su ropa y zapatos de origen, aún estando deteriorados, tiene más valor que si está vestida con ropa que no es de origen.

Todos estos factores, tienen consecuencias en la valoración de una muñeca y es importante tenerlos en cuenta a la hora de fijar las condiciones de adquisición de una muñeca como pieza de colección.

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Tomasita

LAS ANDANZAS DE TOMASITA

Publicación: Mis Chicas Madrid 1941- 1950 revista semanal de 407 números (10 almanaques)

Editada por Consuelo Gil. En esta publicación dirigida a las niñas, la serie más famosa fue Anita Diminuta (Jesús Blasco) También destaca por la magnífica acogida en el público infantil las andanzas de Tomasita (Carmen Parra)

ABRIL 1941

PRIMERA PARTE  scan0004.j6pg

Tomasita era una niña de unos diez ó doce años, nacida en Lagartera, vivía en Vigo, al cuidado de un niño llamado Gonzalin, a quien quería tanto como a la niña de sus ojos.

Era muy buena dulce y valiente y salía airosa de todos los apuros que sucedían a su niño querido superando todos los obstáculos que en su vida se le fueron presentando, lo vais a ver…….

El papa de Gonzalín era capitán de barco, por eso paraba poco en casa; el barco que dirigía era el conocido famoso “Córcega” muy grande y de mucho viajar.

Cierta noche Tomasita despertó sobresaltada; como la luna entraba en su habitación, pudo ver que la ventana se abrió de golpe y que por ella se metía un hombre, pero sin darle tiempo a reaccionar, ni pedir socorro fue cogida bruscamente a empujones y tapada la boca para que no pudiera gritar. La envolvió en una manta la sacó fuera. En tanto otro hombre hacia lo mismo con Gonzalín a quien le metió en un saco y le cargó a la espalda.

Gonzalín tenía unos cinco años era rubio muy guapito y su perro se llamaba Zampón, fiel amigo también de Tomasita y de los demás miembros de la familia, a Zampón los hombrotes le amarraron fuerte en tanto se largaban en un coche con los dos niños.

¡Pobre Tomasita y pobre Gonzalin! Nuestra Lagarterana empezaba una dura aventura.

¡Que manera de patalear Gonzalin para salirse del saco!

Cuando les sacaron del saco y de la manta, abrieron los ojos y vieron con horror el lugar donde se encontraban, era una cueva, oscura, alumbrada solo por un candil. Enfrente de ellos había una señora gorda y desgreñada que atendía al nombre de Zanasia y los dos hombres que los raptaron, estaban mal vestidos, eran feos sé llamban Edelmiro y Tasio.malos

Vivian estos personajes de lo que robaba, asaltando a    todo viajero que se les pusiera por delante y, por lo que supo después Tomasita por una conversación que les escuchó una tarde querían un rescate por Gonzalin, muy grande. Este no hacia más que llorar y llamar a su mamaíta.

Arriba en la buhardilla, dormían sobre un montón de paja y para comer les daban sopa y pan duro, que el niño no lo quería .También había un loro muy parlanchín.

Una a noche Tomasita escuchó esta conversación : Escribí la carta pidiendo el rescate fabuloso y advirtiéndole que de no traerlo no vería mas a su hijo , y que anduviera con cuidado sin dar parte a la policía, lo ha de traer la señora de inmediato y sola ¿ y si viene acompañada? En ese caso mandaremos vigilar a Tomadita y si ella nos dice que viene gente, cogeremos el tesoro que podamos y nos largamos por la puertecilla secreta.

Oír esto Tomadita y ocurrírsele una idea luminosa fue cosa de un segundo, se acercó al loro y le enseñó a decir una y otra vez, viene gente viene gente.

Por la noche cuando subió a la buhardilla , todo estaba en silencio y tomadita sacó al tejadillo la jaula con el loro y le puso junto a su ventanilla, con el niño en brazos espero los acontecimientos , en esto comenzó a oírse un susurro repetido del loro viene con gente, viene con gente, había que ver a los ladrones correr y a tomadita teniendo que mirar para no tropezarse con Zanasia que bajaba del desván De esta manera se libró de ellos y salió a la calle mientras los ladrones fueron por la puertecilla secreta, ¡que alegria para nuestra amiga! Iban los dos abrazaditos y contentos, Cuando ya llevaban un rato, una voz de señora sonó a sus espaldas ¡Tomasa! ¡Tomasa! Se volvieron cuando la sorpresa no tuvo límites scan0011.7jpgEra la mama de Gonzalin que venia de la cueva para entregar el rescate, pero allí no había encontrado a nadie .Tomasita le contó como había lo ingeniado para engañarles con el loro mientras la mamá los abrazaba y los daba muchos besos.

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Cuando llegaban a su casita salió Zampón desaforado, corriendo para atrás y para adelante, Gonzalin pensó que era de alegría, pero su mama se dio cuenta de que algo había ocurrido, Y tenia razón algo pasaba nada mas entrar por la puerta del jardín dijo, ¡Dios Mío me han robado! Estaba todo tirado por el suelo libros los cajones estaban vacíos, todo lo que se dice todo estaba destrozado, la madre muy triste se metió en la habitación con Gozalín y vio que en la puerta había un cartón que decía VENGANZA.scan0011

Efectivamente, la señora no sabía que hacer. El niño no se daba cuenta de la tragedia porque Tomasita muy cariñosa le contaba historietas y cuentos.

Después de irse la señora a su cuarto y dejarse caer en el sillón con la angustia de creerse inutily de no saber que hacer y estando el niño con la lagarterana al poco estos oyeron un grito ahogado y puertas golpeadas, pasos apresurados, un coche arrancó por la carretera los niños tenian mucho miedo a moverse de allí . Gonzalin llamaba a su mamá pero esta no respondía.8

Tomasita cogió a su niñito en brazos y le consoló ¡oh tristeza ¡ la señora no estaba ni en el cuarto ni en el gabinete, eni en la cocina, ni en ninguna parte de la casa.

Los ladrones se la habían llevado y gonzalin lloraba sin consuelo, y Tomasita no dejaba de pensar en como solucionarlo. Decidió salir otra vez a la calle bajo una lluvia torrencial , la noche se les echaba encima, oscura y tormentosa , la sombra de los árboles parecian fantasmas, ¡pero había que aguantarse y seguir caminando! Tenian miedo porque la noche era oscura como boca de lobo, solo algún coche cuando pasaba los iluminaba con los faros.

Así estaban contra un arbol abrazaditos cuando se les acercó un señor muy bien vestido que los contemplaba con un farol en la mano y muy extrañado le preguntó que les pasaba, como a esas horas de la noche andaban por esos lugares tan peligrosos..

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Tomasita le contó detalladamente lo ocurrido entonces el señor con mucho cariño se ofreció para llevarles a su casa y ayudarles a encontrar el paradero de la mamá de Gonzalin y atrapar a los ladrones !Que alegria para Tomasita y Gonzalin!.

Historia de Gisela

 

Gisela es una muñeca

Distinta de las demás

Gisela cierra los ojos y dice papá y mamá

Así cantaban las niñas verdaderas fans de Gisela durante los recreos de clase o en sus paseos acompañadas de su muñeca

Cómo nace Gisela.

Corría  el año 1943, Desde  puerto de la Selva localidad Gerundense,  Carmen Cervera Giral una joven exquisita  y elegante  de 22 años,  tiene que viajar a Madrid   para acompañar a su hermana en un feliz acontecimiento, el nacimiento de su hija,

Las dos hermanas estaban  centradas en el bebe, pero por casualidad  una mañana  carmen  se encontraba  en el despacho de su cuñado   cuando un jovencito se presento pidiendo trabajo   y como suele ocurrir en la grandes iniciativas, un  momento puntual es el que hace saltar    la chispa, la referencia que presentaba el muchacho  era de haber trabajado en un taller de muñecas. Sin  dilación Carmen se acercó a él y le sometió a un fuerte interrogatorio,  las respuestas del joven despertaron en ella el deseo de crear una muñeca, y  muy convencida  pensó    “con los conocimiento de este joven y mi determinación voy a consueguir mi proposito”.

Ante todo no quería fallar y para ello hizo lo que hoy se conoce  como estudio de mercado sobre la muñeca en Madrid, visitó colegios  para conocer los gustos de la niñas, contactó con artesanos escultores, sombrereros  zapateros, diseñadores de ropa infantil

Todo estaba bien estudiado , demostrando que la idea podía triunfar fue como consiguió  el apoyo de cuñado Julio Torrecasana ,  reputado arquitecto, que supo valorar todo el potencial de Carmen  aportando todo el capital  y las instalaciones necesarias..

Carmen no quería  que se gestara la carita de su muñeca sin su tutela por lo que hizo que  se trasladara  a su casa un  escultor  al que le dio  unas pautas muy concretas

Quería una muñeca muy guapa sonriente y gordita, coincidiendo con el ideal estético de  las niñas de la época.

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Un  nombre internacional

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En los años 40 , tanto los nombres de las niñas como los de las muñecas solian ser muy españoles, pero ella  queria para su muñeca  un nombre internacinal, atractivo y pegadizo,

Un dia estando en Navacerrada junto a su familia y  amigos  se encontraba una niña alemana que atrajo su atención por ser   muy   guapa  ademas   esquiaba muy bien  su nombre era Gisela y en ella se inspiró para dar el nombre a su recien nacida muñeca.

n padrino para Gisela.

Carmen  queria que su muñeca  entrara por la puerta grande , por lo que  se dirigió al  despacho de Pepin Fernandez , fundador y dueño de Galerias Preciados y le expuso con entusiasmo su proyectoo, la idea era recavar su apollo, para  que se involucrara  y dedicara un espacio prioritario a su muñeca  en sus escaparates y estanterías.

El empresario  vió en ella una sagaz empresaria y tras consultar a sus secretarioas , cosa habitual en el, ya que  siempre hacia participe de sus iniciativas a sus trabajadores mas cercanos, con una sonrisa  aprobó la idea.

Tan seguro estaba del proyecto que accedió   a ser el padrino de Gisela.

Y Galerias Preciados siempre dedicó un espacio prioritario a la muñeca de Carmen Cervera.

Las primeras operarias fueron niñas de catorce años procedentes de un colegio de huerfanas  que buscaban empleo. Así lo contaba gisela en una entrevista ficticia que la hicieron por la radio en la que decia” mis primeras amigas fueron seis  niñas procedentes de un colegio de huerfanas  que vivian con mongitas .

Carmen recuerda con mucho afectos a estas niñas que pronto serian mas de treinta

Trabajaban con mucho entusiasmo dirigidas por Carmen y Angelita Acosta que  coordinaba la labor de los artesanos y la de las niñas.

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Los artesanos fabricaban las cabezas,el proceso consistia en rellenar un molde de un pasta densa semejante a la porcelana, antes de que esta pasta se secase se hacian los orificios para los ojos y se marcaba en inciso en la parte posterior del cuello su nombre  Gisela  después cuando secaba se vaciaban las orbitas se lijaba y se pulia

En éste punto es donde las jóvenes coolaboradoras, que mientras escuchaban la radio, canturreaban ó charlaban animadamente.

Después de pulida y dado su color  bronceado, la pintaban las cejas, que parecen inspiradas en la mismisima Marlene Dietrch. Le aplicaban su colorete, le implantaban sus dientes,una peculiaridad que se da en gisela es que unos modelos tiene tres dientes y en otos cuatro, lo cual no  marca época ya que se los combinaban en las mismas partidas de forma aleatoria,

Hay que destacar que los primeros modelos tienen una tonalidad muy morenita y  no van marcadas .

Pronto el rostro de Gisela tomó una tonalidad mas anaranjada, y en la nuca lleva marcado en inciso  su nombre

El cuerpo  se realizó  en carton piedra por artesanos de  pequeños talleres familiares, al llegar a la fábrica se les daba el acabado se pintaba al duco. Y se les implantaba el sistema cilindrico de voz por tal razoón decia la canción que gisela cierra los ojos y dice papa y mama.

Los ojo de cristal   de color azul y color miel, con pestañas y sistema durmiente  de plomada, eran traidos de Barcelona.

Las pelucas de gisela son de mohair y de cabello natural, con el peinado siguiendo la moda de los años cuarenta de rizos y el bucle en el flequillo,  en ocasiones  como es muy coqueta, segun el modelo de ropa que lleva cambia  el estillismo del peinado, a veces melena otras en trenzas .

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La canción de Mariquita Perez

Niña, para un buen regalo
cuando el tio y el abuelo
y el padrino y los papás,
te pregunten lo que quieres
y no sepas contestar.
Diles, diles lo que quieres
diles, di que lo dirás.
Lo que quiero es la muñeca
que se viste de verdad.
Tendré traje y zapatillas
y pijama y delantal
y maleta y uniforme
y hasta un cuarto colosal.

Mariquita Perez
para las mujeres
desde que son niñas
retoños de hogar.
Mariquita Perez
¡qué elegante eres!
Pues el mes que viene
he de serlo más.

Corre, busca, mira, indaga,
por arriba, por abajo,
por delante y por detrás
de mi vida hay aventuras
donde siempre encontrarás
Dime, dime, de quién eres,
dime, di ¿me lo dirás?
qué curiosas las mujeres
si eres buena lo sabrás.
Tito, tito, tito, tito,
ten paciencia y ya verás
como pronto, muy prontito
niña lo averiguarás.

Mariquita Perez
para las mujeres
desde que son niñas
retoños de hogar.
Mariquita Perez
¡qué elegante eres!
Pues el mes que viene
he de serlo más.

Mariquita Perez
¡qué elegante eres!
Pues el mes que viene
he de serlo más.

Publicidad de Mariquita Pérez

PUBLICIDAD MARIQUITA PEREZ

 

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Pasa con nosotros que con la memoria de las cosas de la niñez, nos rejuvenecemos. Rodrigo Caro.

Mariquita Perez, abrió y cerró una generación, quizás una de las más dramáticas de la historia de España. Pero este momento de su existencia bastó para encender corazones apagados, disipar las cenizas de la pólvora quemada y encender el fuego de la esperanza.

Aquella tarde de Noviembre de 1.955, contrastaba con la dicha y felicidad reflejada en el rostro de la pequeña Carmencita, pues gruesos nubarrones de gris color se movían en el cielo Madrileño, amenazando aciago día para sus habitantes. Mas nada de esto parecía importarle a la niña que ilusionada y pletórica de alegría, caminaba de la mano de sus padres por la calle de serrano. Se dirigían a la tienda de Mariquita Perez, situada en esa misma calle, semiesquina con Conde de Aranda. Había empezado a llover, lo que hizo apurar el paso a la familia. Luisito, hermano menor de Carmencita, con travesura infantil corría para igualar el paso acelerado de los mayores. Nada de esto incomodaba a los padres de Carmencita, pues su entusiasmo parecía competir con el de la niña y la del pequeño Luis. Por fin llegaron al ansiado destino y el hado quiso premiar con justa recompensa la ilusión de la niña, pues aquel día la sorpresa fue mayúscula, una Mariquita deslumbrante, primorosa, guapísima y elegante aparece ante sus ojos que pestañean por la emoción. Un grupo de hermosas damas elegantemente vestidas y apuestos caballeros de finos sombreros de copas, formaban el marco de exposición de esta extraordinaria muñeca.

 

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El escenario es la puerta del sol que tiene como fondo unas hermosa y monumental fuente, exquisitamente decorada. Los niños contemplan con singular alborozo, con sus naricitas pegadas a los cristales, el tranvía de mulas desplazándose a la estación del ferrocarril, abarrotado de viajeros con sus equipajes, al tiempo que el reloj de la torre de la Gobernación, marca las doce del medio día. Los niños pegados al escaparate, caían como en una especie de éxtasis, el tiempo para ellos se detenía y abandonaban el mundo de tres dimensiones para penetrar en el mundo mágico del espíritu, extasiándose de dicha y felicidad. Unicamente volvían a la tierra cuando sus padres les decían que era hora ya de retirarse.

 

Los escaparates de la tienda mariquita perez situados en Serrano Nº 8 , eran una exposición permanente y se convirtió en el reclamo perfecto para aumentar las ventas , albergando temas monográficos que variaban según la época del año.

Recreaban con artistica fidelidad numerosas escenas de las mas importantes películas,obras de teatro,lugar ávidamente frecuentado por chicos y grande, por lo natural, bien dispuesto y logrado de los montajes.

 

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Iremos ampliando este apartado de escaparates.

 

 

PUBLICIDAD Y PROPAGANDA

 

Además de las tiernas historias de Mariquita, también, se idearon unos pequeños calendarios para acompañar al juguete. Con letras más grandes que las del cuento y, poesías muy fáciles para las niñas recién iniciadas en la lectura, la propia Leonor, redactó un poema para cada mes del año. Como muestra un botón: 

 

calendario En Enero salgo al mundo,

solo con un delantal

pero el resto del año

¡la de trajes que me harán!

En julio, como iré al mar,

Un traje para bañarme,

y cuando salga del agua,

albornoz para secarme.

En octubre mi uniforme,

pues ya el curso comenzó

y es preciso que me instruya

y empiece mi educación.

En diciembre duermo y sueño que llegan los Reyes Magos

Todo el año he sido buena,

me traeran muchos regalos,

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En la portadilla de este calendario – que Mariquita llevaba colgado de un bracito – había un dibujo de la propia muñeca saliendo de su caja de cartón, también, como no, de rayas rojiblancas. Después, cada página se ornamentaba con una viñeta coloreada a la que acompañaban los pareados. El contenido de los versos ofrece el nivel de vida del que la muñeca gozaba. Como sus dueñas, bastante bien situadas, podía ir a la playa, disponer de un amplio vestuario para todo el año… Los calendarios, también, pretendían satisfacer la curiosidad de todas las edades de las niñas que pudieran recibir una Mariquita. Así, se presentaban con el siguiente lema: las niñas del mundo entero desde que dejan la cuna hasta que son mujeres visten en Mariquita Pérez.

Las niñas se asombraron al escuchar, por primera vez, en sus aparatos de radio, la canción de su muñeca preferida. Mariquita Pérez se asomaba en los receptores a la hora de máxima audiencia, justo a tiempo de que toda la familia se acomodara con la intención de disfrutar de un nuevo capítulo de los seriales de moda en los años 40, como: Ha desaparecido un collar, Matilde, Perico y Periquín y/o Mientras la ciudad duerme. Este medio de comunicación fue sabiamente utilizado por Leonor, no sólo para propagar la publicidad de la muñeca, sino para crear programas en los que las dueñas pudieran participar. Así, nacieron espacios que lograron una gran aceptación como aquel que ofrecía Radio Juventud de España, el cual propició en 1959, la grabación de un disco de Canciones y Aventuras de Mariquita Pérez, donde el maestro Bermejo compuso la música para el anuncio de los trajes de la muñeca. Las melodías más canturreadas por las pequeñas seguidoras del programa, donde se pinchaba el disco, eran: En Belén una estrella brilló, El calendario y Los trajes de Mariquita Pérez. Además de música, los oyentes podían deleitarse con las aventuras de Mariquita y el duende Metomentodo, con los locutores, Miguel de los Santos y Ángela poniendo las voces, y el maestro Guerrero aderezando, con la música, el diálogo.

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Las ondas fueron, por consiguiente, un medio de publicidad idóneo para Mariquita Pérez. Anuncios en unas ocasiones y concursos en otras eran el pretexto perfecto para que la muñeca estuviera presente en todos los hogares españoles. En esos mismos espacios radiofónicos, se explicaron algunos detalles de la personalidad y existencia de Mariquita Pérez. Su creadora – en su afán de transmutarla en una niña casi de carne y hueso – decidió divulgar la biografía, también, por la radio. Muchas pequeñas, así, se enteraron de que Mariquita Pérez era hija de un militar andaluz, José Antonio Pérez de la Escalera, y de su esposa, una atractiva mujer de origen vasco llamada Marta Carvajal y Goicoechea. La muñeca fue educada, según estos relatos, en el colegio del Sagrado Corazón de Madrid – la escuela de Leonor y Pilar -, donde todo el mundo la apreciaba aunque, a veces, fuese un poco revoltosa.

A las chiquitinas les entusiasmaba hacer acopio de los datos biográficos de su muñeca. Además de comprar los relatos de Juan Cuentista y escuchar el programa por las tardes, todas se regocijaron al enterarse de otros detalles de Mariquita en una obra de teatro supervisada por la propia empresaria. Esta pieza dramática estuvo, incluso, a punto de estrenarse en el Teatro María Guerrero; sin embargo, el tesón puesto por el poeta y novelista, Agustín de Foxá, no obtuvo recompensa, ya que el nutrido reparto de la obra impidió su representación. Las actuaciones teatrales de Mariquita Pérez no sólo eran un novedoso vehículo de publicidad sino que, al tiempo, las niñas aprendían los primeros rudimentos del arte de la interpretación.

La inquietud empresarial de Leonor no cesaba. Los jueves por la tarde era el momento más esperado por las niñas y niños de la época: ese día no había colegio. Leonor aprovechó tal circunstancia para llevar a cabo una nueva iniciativa que bautizó como, Los jueves de Mariquita Pérez. La creadora imaginó que las tardes de ese día podrían valer para organizar concursos o alumbrar tertulias infantiles. El exuberante jardín de la tienda de Nuñez de Balboa se adecentó para servir de marco incomparable al desarrollo de estas actividades. Allí, se montaron merendolas y se seleccionaron premios para las niñas que se presentaran mejor vestidas; eso sí, con prendas idénticas a las de su Mariquita Pérez. Leonor hacía un llamamiento a la participación desde la radio. niaymuecaLas madres enviaban fotografías de sus pequeñas con un muñeco entre los brazos para concursar en los Jueves de Mariquita, donde se premiaba a la niña más vistosa y fiel a su pequeña amiga en el vestuario. El negocio salió redondo, ya que todas las niñas pedían un nuevo traje a sus madres para poder ganar el concurso de Mariquita Pérez. El certamen se revistió de toda la pompa que merecía, de tal manera que un jurado se encargó de adjudicar quién se hacía acreedora del premio de cada semana.

La competencia que ejercían el resto de las muñecas no hacía más que servir de nuevo acicate para esta contumaz emprendedora. Gisela, Cayetana y el resto de las muñecas empezaron a lucir, también, vestidos y complementos para ganarle terreno comercial a Mariquita. Leonor, entonces, ideó una nueva y original propuesta. Ésta consistió en ceder la marca, Mariquita Pérez S.A., para la publicidad de productos ajenos a la muñeca. Su creadora llegó a componer la mayoría de los mensajes publicitarios, tales como:

¿Por qué Mariquita Pérez

está siempre hecha un primor?

Porque usa sin duda alguna

Jabón Lux de tocador.

O aquel otro que decía:

¿Qué hace Mariquita Pérez

cuándo está en casa sola?

Se dirige a la nevera

y bebe una Coca-Cola?

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Cuando Mariquita Perez

obsequia a su Mamita

le compra medias París

porque son las más bonitas

 

Cuando Mariquita Perez

Se encuentra muy resfriada.

Toma al momento geniol

Y en el acto está aliviada.

Como Mariquita Perez

Tiene un cuarto muy bonito,

Lo pinta muy a menudo

Con pinturas pajarito.

Hasta se promocionaban materiales de interés comercial para el gobierno:

Desde Madrid a la China,

desde la China al Japón,

las niñas del mundo entero

se visten con algodón.

No solo para el mercado nacional realizó Leonor anuncios comerciales, también lo hizo para países tan diferentes como Argentina y Reino Unido.niaymarip

Porqué Mariquita Perez

Luce sin gastar millones….

Porque ella aprovecha en Harrod’s

 

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Porqué Mariquita Perez

Llega siempre la primera,

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Como Mariquita Perez

Tiene alma de “sibarita”

Ya le ha comprado a Tinelli

Un lote en Calamnchita

Mariquita Pérez se convirtió de esta peculiar forma en la compañía habitual de los viajeros que se trasladaban en atestados tranvías hacia su lugar de trabajo, se aliviaba su espera admirando los carteles comerciales de Mariquita Pérez.

Por aquel entonces, mediados de los años 50, se hicieron muy populares los desfiles a beneficio de asilos de ancianos, de hogares de niños huérfanos y de hospitales de heridos de guerra.pasarela El desparpajo de Leonor logró que hijos y nietos de famosos se prestasen a colaborar de forma gratuita, en pasarelas que se hacían en la embajada del Perú. Leonor recibía las felicitaciones de todo el mundo, no sólo por el comportamiento casi profesional de las niñas, que emulaban a las verdaderas modelos, sino por la calidad y el estilo de los trajes que portaban las pequeñas y sus Mariquitas. Las visitas de las nietas del General Franco – Mariola, Merry y Carmencita – a la tienda de Mariquita Pérez dieron la suficiente confianza a Leonor para convencer a las niñas de que se subieran a la pasarela para lucir el mismo conjunto que su muñeca. Además de la colaboración de los niños de la alta aristocracia española, también, acudían a tan altruista acontecimiento personalidades de la vida pública como el alcalde de Madrid. Todo el mundo se sorprendía de la capacidad de la empresaria, que estaba presente en todos los momentos del desfile. desfile1Salía de entre bastidores para presentar a las modelos con guiones escritos de su puño y letra. Tanto en invierno, a cubierto, como en verano, al aire libre, los desfiles quedaron institucionalizados como una actividad más de la vida social de Mariquita Pérez. Estos desfiles tuvieron su colofón cuando los vestidos de la muñeca pasearon por el mítico escenario de la moda internacional: el Watdorf Astoria de Nueva York. Reyes Lara, hija de un famoso fotógrafo de la época, también, fue modelo de Mariquita. Hay multitud de imágenes de esta pequeña pelirroja en la revista Fotos, o en el diario ABC, en las que se le podía apreciar en distintas poses, siempre abrazada a la muñeca.

Sin abandonar la pasarela como soporte publicitario, Leonor se aprovechó de las virtudes de la gran pantalla. El cine contribuyó, de manera decisiva, a ensalzar la imagen de la pequeña de cartón piedra. En los descansos de los cines, aprovechando el cambio de bobina, se proyectaba la imagen fija de la muñeca mientras sonaba indefectiblemente la canción de Mariquita Pérez. La chavalería, entonces, irrumpía en una mar de gritos y vítores. Algunos espectadores mayores, menos entusiastas, coreaban sus sones discretamente y, otros, se decantaban por acercarse a tomar un piscolabis en el ambigú.

El gran acierto promocional de Leonor, sin embargo, fue elegir a una idolatrada actriz de la época para vestir modelos de Mariquita Pérez: Marisol, una pequeña de 12 años, de rostro angelical que, a pesar de su corta edad, podía presumir de contar con una dilatada experiencia ante las cámaras. Marisol, por tanto, se encargó de exhibir los modelos de Mariquita en varias películas. La niña prodigio más emblemática de la España de los 50 y 60 revolucionaba a todo el mundo cuando acudía a probarse algún vestidito a la tienda de Nuñez de Balboa. Marisol bailaba sevillanas a las operarias, que palmoteaban y tarareaban sus cancionesmarsol. Más de una vez tendría que poner orden Leonor: ya se sabe las niñas lo revuelven todo y Marisol no iba a ser una excepción. Esta actriz vistió como Mariquita Pérez en varias películas, entre ellas, Ha llegado un ángel, sin que la empresaria tuviera que pagar por tal publicidad. No obstante, no siempre fue así, ya que en el largometraje, Marisol rumbo a Río, Leonor se negó a prestar sus modelos aduciendo que la actriz desempeñaba el papel de una niña humilde y su vestuario no se correspondía con la imagen pretendida para el producto. En la revista “Mundo Juvenil, revista de los amigos de Marisol”, aparece la actriz en una de sus portadas luciendo juveniles vestidos, que rompieron un poco el esquema educativo ortodoxo de la época, en la revista, la graciosa Marisol contaba sus aventuras de niña adolescente para regocijo de sus amigas. El ímpetu de Leonor la llevó a maquinar, incluso, la producción de una película sobre la Pérez, aunque esa idea tan sólo quedó en agua de borrajas.

Las promociones de la muñeca, también, surgieron de otras mentes: como aquella que quiso comercializar a Mariquita Pérez en grandes superficies. La idea no llegó a cuajar, como tampoco lo hizo la propuesta del propietario de Galerías Preciados de colocar algunas muñecas en su gran almacén de Callao para evitar así los desplazamientos del público hacia las tiendas específicas de la marca. Galerías preciados, hoy absorbida por otra cadena comercial, fue también parte coyuntural en la historia de la muñeca Española, tuvo en exclusiva la venta de muchas muñecas, pero el público infantil, con sus padres a la cabeza, preferían ir a ver estas muñecas a los famosos escaparates de exhibición. Entre el material promocional de Mariquita proliferaron las postales. Se hicieron muy famosas aquellas en que aparecía junto a Juanín de torero y ella vestidita con traje de faralaes.

La exitosa Exposición Nacional de Juguetería que se celebró en 1952 destacó por el espacio ocupado por la muñeca. Esta feria supuso el punto culminante de esplendor de la muñeca. Las niñas, entusiasmadas, rodearon el escaparate de Mariquita, no sin meter en algún aprieto a los responsables de mantener el orden. Desde ese momento, Mariquita Pérez no faltó a ninguna de las reuniones anuales del juguete español. En el centro de cualquier ciudad se improvisaban recintos feriales donde celebrar algún acontecimiento relacionado con Mariquita Pérez. Hiciese frío o calor la chiquillería no se perdía una. Como no lo hicieron durante las cabalgatas de Reyes en las que las niñas y sus muñecas desfilaban por Madrid en unas primorosas carrozas fantásticamente engalanadas para la ocasión.

 

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La labor promocional no tuvo límites, a pesar de las dificultades que ello suponía en la época. Mariquita se coló en las mentes de los españoles por cualquier resquicio. Tanto quienes la criticaban duramente como quienes trataban de ignorarla reconocían que aquella muñeca tenía algo, un nosequé que la hacía especial. La confirmación de Mariquita, como un elemento representativo de la sociedad que le tocó vivir, se fraguó en el retrato que de ella pintó el artista plástico, Álvarez de Sotomayor. Mariquita, junto a una niña, se transfiguró, así, en un símbolo histórico y se elevó a la categoría de obra de arte.

 

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MUY PRONTO CONTINUARA LA PRESENTACION SOBRE PUBLICIDAD.

 

 

 

Diferentes modelos de Juanín

DIFERENTES MODELOS JUANIN BEBE

 

 

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Ya os habeis dado cuenta – nos relata Mariquita Pérez – de que yo tenía un hermanito con el risueño nombre de Juanín. Me encontraba tan sola y desangelada detrás de los cristales de la tienda, que no paré de protestar, chillar y berrear hasta que mi mamá me complació. Bueno, basta ya de cantinelas – me dijo disgustada – mañana mismo voy a encargar un niño a la cigüeña porque no aguanto más tus lloriqueos. Y así fue. A los pocos meses vino de París – me aclaró mi mamita querida, aunque yo no me lo creí – un bebé simpaticote y agradable al que no dudamos en ponerle Juanín bebé. Bueno eso es todo. Ahora os dejo para que continúe la historia de mi hermano chiquitín y de otros acompañantes que compartieron conmigo los maravillosos escaparates que mi mami se encargaba de engalanar.

Si bien Mariquita Pérez se inventó al final de la Guerra Civil y logró abrirse camino en la dura posguerra, su hermano nació, en 1941,

La creación de Juanín bebé no tuvo un preámbulo tan laborioso y concienzudo como el de su hermana mayor. El nombre surgió rápidamente de forma espontánea. Resultaba un apelativo musical y, además, se identificaba con lo familiar y popular tan en boga por aquel entonces. Juanín, sin embargo, nunca tuvo el honor de alardear con el apellido de su hermana. Juanín Pérez habría resultido un tanto formal y un poco alejado de la imagen alegre y salada pretendida por Leonor.


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La primera tirada de Juanines superó el millar, pues ya no se trataba de una experiencia piloto: Leonor ya había realizado con Mariquita su peculiar trabajo de campo. Juanín bebé, de esta manera, nació bañado al duco como su hermana, con ojo fijo, pelo pintado y pestañas decoradas. Más que el muñeco en sí, lo que impactaba de Juanín bebé eran los múltiples detalles que jalonaban su vestimenta: las camisitas de arriba abajo, los piquitos o los patucos entusiasmaban a las niñas. El vestuario de este originario Juanín era uno de los más elaborados gracias a los numerosos bordados que llevaba. Usaba zapatitos, babero y pañales braguita en felpa y batista. Las técnicas de realización de su vestuario no escatimaban en gastos ya que se utilizaba el laborioso punto de cruz, festones, bainicas, encajes en sus faldones y entredoses y además, los materiales – por ende – debían de ser los mismos que los de Mariquita; es decir, de primerísima calidad.

Al igual que su hermana Mariquita está realizado en

catón piedra,  la primera tirada juanines tenian el ojo fijo de cristal.

Primer modelo de juanin bebé 

 

 

 

 

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Primer modelo de Juanin bebé

 

 

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Segundo modelo de Juanin bebé, con mano abierta

 

 

 

Se  realiza con los mismos materiales que el segundo modelo de Mariquita  los ojos   son del mismo tipo de cristal, la ceja de trazo,  las pestañas  y el cartón son  de la misma calidad  que el de   su hermana mayor.

Otra particularidad de éste modelo de juanin es la mano abierta.

 

El primer y segundo  modelo tiene el pelo decorado en un tono mas marcado.

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Tercer modelo de juanin bebé mano cerrada

La piel de Juanin toma una tonalidad mas morenita el ojo de cristal azul intenso y demas materiales    recuerdan a las mariquitas de 1943

cuarto modelo de juanin bebé

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En el cuarte modelo, Juanin tiene ojo acrílico, las manos  abiertas en unos  y en otros cerradas indistintamente

 

Como podemos ver,  la evolución de Juanin es paralela a la de su hermana Mariquita

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Juanin de celuloide años 50

En los años 50,  se hace una tirada de  Mariquita y Juanin bebé  de celuloide

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Cuentos de Mariquita Pérez

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Mariquita también fue protagonista de cuentos, y se fue haciendo una biografía a través de historias ficticias. Pero ¿quién se encargaría de escribirlas?. La elección de Juan Cuentista como autor de los relatos no fue casual, con ése seudónimo el escritor Torcuato Luca de Tena, sobrino de Mª Pilar, se estrenó en las lides de literatura infantil, a sus diecisiete años de edad.

Por entonces, el muchacho regresó de Chile, donde su padre había sido embajador español y aceptó la oferta de escribir las aventuras de Mariquita Pérez.

El encargado de ilustrarlos con el seudónimo de “Polilla” era un joven estudiante amigo de Torcuato, que posteriormente, ejerció como magistrado y hoy, ya jubilado, recuerda con mucho cariño esta época de su vida.

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El padre de Mariquita Pérez era un coronel retirado, llamado Pánfilo Pérez y su madre se llamaba Leopoldina.

Don Pánfilo era muy feliz con su hija, rubia, preciosa y con ojos azules que se llamaba Mariquita.

En el cuento “La varita mágica”, Juan Cuentista entremezcla realidad y fantasía; Mariquita va al colegio de monjas del Sagrado Corazón, donde Mariquita se presenta como una niña muy traviesa y en su imaginación viaja hasta un mundo de hadas y enanos.

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En el segundo cuento “El país de fantasilandia”, Marquita junto a su amiga Mariví, viven aventuras increíbles en un país muy extraño donde los sueños se hacen realidad.

Ilustraciones de La varita Mágica, por Polilla.

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Cuando Mariquita Mordía la punta del lápiz era porque estaba pensando algún plan… terrible

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Bandejas, platos, fuentes, dulces, pastas, bombones…

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Rápido como el rayo, arrastró a su amiga tras la cortina

A grandes zancadas D. Pánfilo cruzó los pasillos

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Yo soy el hada Valentina…..

 

Ilustraciones de la aventura de el paias de Fantasilandia, por Polilla

 

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!Qué divertido es mirar los árboles cuando se está aburrida! !

– pensaba Mariví – “parecen fantasmas tontos”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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¡¡Mamá! – gritó espantada Mariví- ¿No la reconoces? ¡¡Es Mariquita Pérez!!

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Por una escala de nubes subiremos a las estrellas y nos columpiaremos en los rayos de la la luna

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La llevó al lago llamado loquepudoser. Las dos se inclinaron sobre el agua.